Cursos | Taller de Poesía [en línea]

[Del 5 de abril al 5 de mayo mediante un Grupo Privado alojado en la plataforma Facebook. Lecturas y ejercicios a lo largo de las semanas. Administre su propio tiempo]

Este taller está dirigido a todas las personas interesadas (con o sin experiencia) en la creación literaria, y tiene por objeto acercar al participante a la escritura de textos poéticos mediante ejercicios y lecturas críticas de poemas y ensayos con diversas perspectivas. El asistente obtendrá las herramientas necesarias para la corrección de textos propios y ajenos.

Mediante un Grupo Privado se distribuirán los textos, lecturas y materiales audiovisuales.

El participante podrá subir a la plataforma de uno a tres poemas (cuando el tallerista lo señale) que serán comentados por el resto de asistentes y el profesor.

CONTENIDO DEL CURSO

1. QUÉ ES POESÍA O LAS POSIBILIDADES DEL FENÓMENO POÉTICO

Se abordarán y cuestionarán diversas definiciones del término poesía y su aplicación en los 
mecanismos de escritura de diferentes poetas. Del mismo modo, se señalarán las características de la poesía social, solemne, desenfadada, coloquial y experimental.
Lectura: Antología de fragmentos, de varios autores


2. LOS DESCUBRIMIENTOS DEL LENGUAJE: HERRAMIENTAS DE CREACIÓN Y CORRECCIÓN LITERARIA

Se discutirán los errores más comunes cometidos por los escritores de poesía: rima interna, cacofonías, rupturas rítmicas, tremendismos, retórica vacua, lugar común/frases hechas y momentos predecibles. También se tomarán en cuenta las herramientas de creación más adecuadas para determinados momentos creativos.

Lectura: Poemas fallidos, de Gabriel Zaid

3. POESÍA Y ARTE: LA INTERDISCIPLINA COMO CREACIÓN

Se abordará cierto sector de la poesía como un fenómeno irremediablemente construido mediante el 
paradigma del arte contemporáneo, es decir, como una disciplina intelectual de creación sin límites.

Lectura: El vacío y la forma, de Bruce Lee

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Tres sesiones medulares transmitidas desde la plataforma del grupo (videos pregrabados) que contarán con la asesoría diaria del tallerista por escrito o transmisiones en vivo.
Ejercicios por cada sesión.
Revisión y discusión constante.


INSCRIPCIÓN: Enviar un correo electrónico (Centroexperimentacionliteraria@gmail.com) o un mensaje vía WhatsApp (9993308638) con los siguientes datos: Nombre completo y contacto (celular/correo electrónico). Inmediatamente recibirá los datos necesarios para realizar su pago de inscripción.


 

Daniel Medina 
Nació en Mérida, Yucatán, México en 1996. Egresado del Centro de Educación Artística “Ermilo Abreu Gómez” con especialidad en Literatura, actualmente cursa la Licenciatura en Literatura Latinoamericana por la Universidad Autónoma de Yucatán. Es autor de los libros de poemas Una extraña música (Sombrario Ediciones, 2018) y Médium (Sangre Ediciones, 2018). Ha publicado crítica, traducción y poesía en medios como Periódico de poesía, Blanco Móvil y La Gualdra (suplemento cultural de La Jornada Zacatecas). Obtuvo el Premio INBACEDART de Poesía 100 Años de letras mexicanas; el Premio Nacional de Poesía Joven Jorge Lara 2014: Mención Honorífica en el Premio Internacional Caribe-Isla Mujeres de Poesía 2015, y el Premio Peninsular de Poesía José Díaz Bolio 2017. Becario del PECDA Jóvenes Creadores (2017-2018) en el área de Poesía, de verano de la Fundación para las Letras Mexicanas (2018) y del Festival Cultural Interfaz 2018. Director de Ediciones O y miembro fundador del Centro de Experimentación Literaria.

Luis Jorge May gana Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos


El Centro de Experimentación Literaria felicita a Luis Jorge Mayuno de sus integrantes, por haber obtenido el Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos 2018 con el libro Hay ciudades.
El certamen, que figura como uno de los más importantes de la región, se realiza en el marco de los Juegos Literarios Nacionales Universitarios que convoca la Universidad Autónoma de Yucatán.

Ofrecemos aquí una breve entrevista al poeta. También una serie de textos que figuran en el proyecto #Bibliotecadesonidos y en el volumen No es mi culpa si llueve (ebook) próximo a presentarse.



ENTREVISTA


Mérida, Yucatán, 26 de febrero del 2019


¿Qué podemos esperar como futuros lectores de Hay ciudades?

Diría que, antes de todo, hay ciertas lecturas que fueron apareciendo durante la gestación del proyecto, pero canalizadas y dirigidas hacia la idea que tenía. Por ejemplo, Claudio Bertoni, Rubén Bonifaz Nuño y Juan Manuel Roca son autores que están en mayor o menor medida. Sin embargo, si algo, por decirlo de algún modo, se puede esperar de Hay ciudades es la sinceridad con la que surgió: es un conjunto de poemas que hablan de amor y, por qué no, también de un erotismo inclinado a la concepción que desarrolla Octavio Paz en La llama doble. Es, por otra parte, una forma en la que pensé el amor y otra forma en que evité los consejos de Rilke, no rehuí de los temas corrientes. Y qué difícil es hablar, escribir, sobre un legado que ya otros poetas nos han dejado con una mayor madurez.
Por último, tengo que admitir que participé la edición pasada del certamen (2017)  y con el mismo trabajo, pero con una extensión menor. Este año entré de nuevo, por persistencia, y por lo mismo decidí agregar poemas de relleno. Y esta vez la suerte estuvo de mi lado.  


¿Tienen los premios una importancia real más allá de situar a los autores galardonados en un contexto específico (el aquí y el ahora)?  

Creo que no, un premio es una forma de hacer currículum. Tampoco hay que creer que los premios no propician buenos libros, ¿o no será que los buenos libros prestigian premios? Pienso en autores como Bravo Varela, Luigi Amara, Jesús Ramón Ibarra  —por mencionar algunos— que han ganado y han producido libros que se disfrutan mucho.
Por otra parte, pensemos que el premio, a demás del renombre, es una forma de obtener un ingreso económico que siempre cae bien. Al final, el oficio de escribir —sin adjetivos— no se premia, se trabaja. 


Evitando caer en el discurso de las generaciones, ¿cómo valoras la Literatura Yucateca? ¿cuál es su papel en tu producción, a dónde crees que se dirige con la escritura de las últimas décadas?

La Literatura Yucateca para mí tiene relevancia. Desde autores como José Díaz Bolio hasta autores más contemporáneos como Manuel Iris y Carlos Martín Briceño. Los leo, me interesan las cosas que se producen aquí; sin embargo, debo decir que esas obras no influyen en mi escritura.
Por otra parte, yo creo que la literatura en Yucatán se dirige hacia buen camino. Me parece que poco a poco se están dejando los temas recurrentes, las cosas peninsulares que la caracterizan y eso es saludable.


POEMAS

Estadística

Hay un código para que el dolor
y la muerte ya no nos preocupen:

El ochenta por ciento de casos como el suyo
tienden a presentar mejoras después del tercer día.

El índice de mortalidad no es lo que disgusta
sino la falsa compasión que nos exponen:
          tres días son los necesarios  
para que el sistema inmunológico elimine
la entrada imprevista de antígenos al cuerpo.
Si Jesucristo venció la muerte,
¿cómo no podríamos salir victoriosos?

Cuando el pronóstico no es favorable
es normal que, al dictaminar, el médico
incluya una cifra y un porcentaje aleatorio,
está comprobado: en pleno siglo XXI
         la estadística y la ciencia
tranquilizan a ocho de cada diez personas.


911-2000

Fue más fácil para el
aceptar que el movimiento
iba a tomar un desayuno
y más tarde partir hacia el cansancio.

El esguince post-aventura entre
el fémur izquierdo y la cadera
provocaría una malformación
en la columna vertebral.

Cada día me cuestiona lo mismo:
¿cómo correr a urgencias
con la vejez sobre la espalda?

Hoy agregó:
Cada noche la muerte viene a visitarme,
me tiende la mano y la repugno.
Vino con mis cinco hermanos menores,
todos en una fila horizontal, llamándome.

Me quedé callado como si entendiera.
Metió la mano en el bolsillo,
sacó un billete de cincuenta
y extendió su brazo izquierdo
hasta donde el dolor se lo permitía:
ten, hijo, esto te sirve más que a mí.

Suspiro.
Lo tomo o aguanto
el discurso del porqué debería aceptarlo.
Estamos en la misma situación
y no lo sabe.

Agradezco el gesto y sonriendo le digo:
más tarde iré por otra cajetilla. 


#Literaturaparaescuchar


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Luis Jorge May (Mérida, Yucatán, 1997) obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven María Luisa Moreno 2016 y el Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos 2018 por Hay ciudades. Ha publicado en la revista digital de poesía Bistró. Forma parte del Centro de Experimentación Literaria.

Reseñario | Sólo sentir, de Nadia Contreras


[David Bonilla]
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Nadia Contreras 
(Ilustraciones de Elena Guerrero)
Guadajalara, 2017
86 p.p

Quisiera que mis letras tuvieran la temperatura exacta. Es difícil contarle a un papel o una pantalla lo que es la respiración que se agita y que pesa a la vez. Nadia Contreras vence estos márgenes y los disloca en Sólo sentir, una lectura que puede gemirse sin complejo alguno (ya sea en varias sesiones o en una experiencia erótica con la fuerza de un arrebato). 
La fantasía sorprende la propia intimidad en la obra de la acreedora al premio Griselda Álvarez Ponce de León en 2014. Nadia no tarda en hacer que su escritura exija un espacio íntimo –aquí la paradoja– para develarse uno mismo, como un cuerpo expectante detrás del tacto de otras manos. «El temblor de la imaginación» encarna y se vuelve labios y pelvis desnudos. Es escritura que no se queda en el papel. Hay pocas letras que migran a la sangre para enarbolar la piel en forma de escalofrío. Sólo sentir, esa desnudez violenta y jadeante que tiene apenas una demanda, un mandamiento pagano: «...hacer con las palabras el cuerpo del deseo, la anatomía de este y la respiración. Sobre todo, la respiración». 
Es raro que esta obra de Nadia se tome el tiempo para seducir. Cae como una lengua apresurada sobre el bajo vientre. Presiona la pelvis con los pulgares y va explorando todos sus resquicios sin meditación, por lo que algunos de ellos son los precisos, mientras otros pueden incomodar. Al final, el erotismo se hace presente en una obra donde la imaginación del lector es la esencia de la fantasía. Y aunque este libro se disfrute mejor a solas, nunca hay abandono, ni una cama vacía, o unas bragas libres de tacto ajeno. En todo caso, uno siempre está escuchando el eco de un suspiro.  
Así, Sólo sentir es, en gran medida, sentirse a sí a partir de otras letras e imágenes. Se suele ser un extraño reflejo de lo explorado con timidez hasta que la estatua de carne queda a tientas consigo misma. El erotismo exige hacer del cuerpo una novedad que es rehusada de manera constante. Nadia hace que Sólo sentir pueda estremecer a sus lectores con respiros tan extensos como un aforismo, a la vez que complace a quienes prefieren prolongar el juego previo con párrafos de mayor aliento. La deuda con el propio goce empieza a saldarse con una lectura a solas, con la respiración como incómoda invitada. Por momentos pareciera que no existe cosa más inmediata y sensual que el libro reseñado. Lo único que podía estar a la altura eran los trazos de Elena Guerrero, un complemento perfecto para completar el cuadro del éxtasis. 
El color es innecesario en escenas donde los dedos y las lenguas miran. Cada ilustración convida un beso ansioso que muerde los labios (ambos pares de un mismo cuerpo). El dibujo llama a repetir los trazos con la punta de las pupilas, como lo harían los más hábiles dedos. La relación se vuelve tripartita: las siluetas, las letras y los ojos que lo observan todo. Es el trío que respira en unísono ajetreo en la experiencia que no admite privación. El imaginario que entrega la dupla de artistas se une en una narrativa poética que nunca se interrumpe, cual lo hace una misma piel que convierte las clavículas, pezones, ombligos, pelvis y tobillos en un acaecimiento.   
Entonces cualquier prejuicio asustadizo queda eximido de aquél que no es su lugar. No hay excusas para no abrir las páginas como si no se tratasen de un par de piernas –dejemos al corazón dedicarse a otra cosa por un momento. Todo esto pide suceder sin expectativas o inhibición, pues el erotismo no discrimina entre sexos ni géneros. La complicidad entre el deseo y la voz propia que gime sin reparo: un intento por definir el libro que aquí se reseña. 
Quien no esté dispuesto a respirar, y en algún momento a perder la jurisdicción sobre el ritmo y temperatura del aliento, que asome su rostro a otro lado que no le recuerde la desnudez y el exilio de la vergüenza. Se debe renunciar a la renuncia. Sólo sentir es el mandamiento que permanece en las ilustraciones y los textos de esta obra. Durante el amor con uno mismo, cualquier prohibición debe ser levantada, y por más, deshecha por el olvido. La amnesia voluntaria está en los sentidos, pues incluso los ecos huyen de las esquinas de la habitación.

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David Mayoral Bonilla (Puebla, Pue, 1998). Estudiante en la Licenciatura de Lengua y Literatura Modernas de la Universidad Modelo. Colaborador en la revista Al Pie de la Letra. Obtuvo Mención Honorífica en el género de Cuento en el Concurso de Creación Literaria Jonatán Delgado Martínez 2018. Forma parte del equipo de Ediciones O y es miembro activo del Centro de Experimentación Literaria.